Para evitar tomar medicamentos para la acidez, ya que los antiácidos disminuyen la absorción de ciertas vitaminas y minerales, como  la vitamina A, la B1 y fósforo, hay que llevar a cabo una alimentación saludable, tener en cuenta la tolerancia natural y seguir algunos consejos.

Dejar de fumar, ya que el tabaco irrita la mucosa gástrica y aumenta la acidez. Evitar alimentos que estimulan la secreción gástrica, como el café y el alcohol, aunque según tus hábitos y tolerancia, podrías hacer un consumo moderado de bebidas alcohólicas de baja graduación, como cerveza, sidra y vinos de mesa, durante o después de las principales comidas, pero nunca en ayunas.

Relajarse antes y después de las comidas, pero no acostarse inmediatamente. Mejor permanecer sentado o inclinado a unos 120º, y levantar la cabecera de la cama unos ocho centímetros. Cuanto más vacío esté el estómago antes de acostarse, mejor, ya que se reduce la posibilidad de reflujo.

Evitar la ropa muy ceñida, y las actividades que exijan doblarse, porque aumentan la presión abdominal. Distribuir la alimentación en cinco o más comidas al día, para reducir el volumen de alimentos por cada toma, no dejando pasar más de tres horas sin comer o beber algo.

No hacer comidas abundantes, pesadas. Comer lentamente y masticar bien. No ingerir alimentos, sólidos o líquidos, justo antes de ir a la cama. Dejar pasar, al menos, dos horas. Ingerir en pequeña cantidad, o de forma ocasional, alimentos grasos y evitar los muy salados o en escabeche.

No tomar refrescos, ni consumir cantidades excesivas de azúcar. Los derivados del tomate y el zumo de cítricos, suelen causar molestias, en cuyo caso, podemos asegurar el aporte de vitamina C ingiriendo mandarinas dulces.

Evitar los alimentos muy calientes, o muy fríos, ya que provocan irritación.