Seamos francos: planchar no es precisamente una tarea agradable para la mayoría; de hecho, casi siempre la evitamos por ser pesada y tediosa. Sin embargo, es necesaria si queremos lucir impecables en la oficina o en una ocasión especial.

Generalmente toda prenda está confeccionada con un material en particular o bien con una combinación de dos o más tipos de fibras. Por esto mismo, es evidente que no todas las prendas de vestir pueden plancharse de la misma manera; La impecabilidad en el planchado de una camisa, por ejemplo, dependerá de sus propias particularidades en lo que respecta al planchado, sea temperatura, humedad, riesgo de brillo, entre otras como explican en la web planchadoycostura.es.

Por esta razón aquí te vamos a enseñar como planchar prendas de Poliéster, para que no tengas ningún riesgo de cometer algún accidente.

En este sentido, a fin de evitar dañar la prenda a planchar, podemos preparar previamente el material:

  • Prendas
  • Plancha
  • Tabla de planchar
  • Paño para planchar o toalla fina
  • Botella de aerosol llena de agua (en caso de no tener plancha con opción de vapor).

Pasos a seguir.-

  • Organicemos las prendas a ser planchadas a fin de evitar equivocaciones. Si planchamos varias prendas a la vez, con toda probabilidad nos equivocaremos en la temperatura. Por ello, comencemos con la ropa hecha de materiales que requieran baja temperatura para el planchado, como es el caso del poliéster.
  • Escojamos una plancha adecuada. Puesto que el poliéster puede combinarse con materiales como lana, algodón o nylon, debemos tener esto muy presente a la hora de planchar prendas con estos materiales.
  • Conectamos la plancha a la corriente y la configuramos a temperatura baja. Existen prendas fabricadas a base de diferentes tejidos o bien de poliéster textil, las cuales no soportan altas temperaturas. Evitemos la configuración para prendas de algodón. Si la plancha tiene configuración para poliéster, utilicémoslo. Atención: las planchas suelen tardar un poco en cambiar de temperatura al seleccionar la opción adecuada.
  • En tanto nos sea posible, planchemos la ropa del revés, es decir por la cara que contacta directamente con nuestro cuerpo. El poliéster es un material no resistente a las altas temperaturas, por lo que se aconseja realizar el planchado con la prenda vuelta. De esta manera la tela puede tener una mayor resistencia al calor que le apliquemos.
  • Separamos las partes delantera y trasera de la prenda con la ayuda de la tabla de planchar; si ésta es acolchada, tanto mejor, pues evitará la aparición de brillos y marcas.
  • Iniciemos el planchado por la zona más baja de la prenda, avanzando con la punta siempre hacia el frente y hacia la zona superior en forma horizontal, lo nos aportará un mejor resultado. En caso de no poder efectuar el deslizamiento de la plancha, podemos presionar el lado plano de la plancha contra la prenda y mantenerla en el lugar durante unos segundos para luego dirigirnos a otra área y efectuar el mismo procedimiento. Si utilizamos esta técnica, es imperativo no pasarnos de un tiempo determinado si queremos evitar dañar o derretir el material.
  • No dejemos de mover la plancha. Realicemos movimientos siempre en el mismo sentido, es decir de arriba abajo o bien de izquierda a derecha. Esto evitará la aparición de nuevas arrugas.
  • Apliquemos agua sobre la prenda con la ayuda de la botella de aerosol. Si la plancha tiene la opción de vapor, utilicémoslo mientras efectuamos el planchado. Esto nos facilitará mucho la labor.
  • Utilicemos el paño de lanchar o la toalla fina en las áreas más delicadas de las prendas o bien en aquellas que contengan materiales más delicados a fin de evitar quemaduras.
  • Al planchar, tengamos cuidado con los botones, bordados y cremalleras, ya que pueden interferir en el planchado correcto y, por ende, quedar algunas arrugas. Es importante no pasar el metal de la plancha sobre los botones plásticos.