Como Ahorrar DineroConocer la composición de los alimentos y como combinarlos para que se potencien sus nutrientes nos ayuda a sacarles el máximo rendimiento, lo cual mejora nuestra dieta y nuestra salud.

El calcio más la vitamina D. Además de ayudar a fijar el calcio en los huesos, la vitamina D es fundamental para fomentar su absorción en el intestino, ya que impulsa a las células de éste a formar las estructuras necesarias para que el calcio entre mediante ellas al torrente sanguíneo. Los alimentos ricos en calcio son, lácteos, frutos secos, legumbres, verduras. En vitamina D, pescado, mantequilla, quesos grasos.

Hierro más vitamina C. Las legumbres y verduras de hoja verde son buenas fuentes de hierro, pero su absorción es tres veces menor que el de origen animal. Si al comerlas las combinamos con algún alimento rico en vitamina C provocaremos una serie de cambios en el hierro inorgánico que facilitarán su absorción. Los alimentos ricos en hierro inorgánico son, legumbres, cereales integrales y verduras; y en vitamina C, cítricos, kiwis, pimientos rojos y piñas.

Proteínas más vitamina B12. La vitamina B12 es imprescindible para la sangre y el sistema nervioso, pero para asimilarla debemos conjuntarla con proteínas. Durante la digestión de las proteínas, el estómago secreta enzimas digestivas que las fragmentan, al tiempo que liberan esta vitamina para que sea asimilada. Los alimentos ricos en proteínas son las legumbres, cereales, carnes, pescados, huevos, leche; y en vitamina B12, carnes, mariscos, huevos.

Inulina más magnesio. Además de prebiótica la insulina aumenta la absorción de magnesio en el colon, el mecanismo aún se desconoce, pero algunos expertos apuntan a que la acidificación que genera la flora intestinal al nutrirse de la inulina modifica las características del magnesio facilitando su absorción. Los alimentos que contienen inulina son puerro, espárrago, alcachofa, ajo, achicoria; y los que contienen magnesio, frutos secos, pescados, germen de trigo, cereales integrales y lácteos.
Es decir, como tantas veces nos han dicho nuestras madres y abuelas, una alimentación rica en vegetales, frutas y pescados garantizan una alimentación equilibrada y necesaria para alcanzar una vida longeva y sana.