Los sintomas alergia a la lactosa se producen, de forma habitual, dentro de la media hora siguiente de tomar la lactosa. Sin embargo, hay personas que no notan nada hasta horas después. Pueden ser más o menos intensos dependiendo de la salud y del grado de intolerancia, y pueden ir desde los simples gases, la molestia más habitual, hasta los vómitos o el malestar durante varios días.

Vamos a ver cuáles son los síntomas más comunes de la intolerancia a la lactosa y recordemos que, cuando cuando un intolerante consume un producto del que se desconoce su composición o su preparación, siempre es recomendable consumir una tableta de lactasa para prevenir.

Cólicos y mal estar

Tras haber tomado lactosa por error lo normal es que la persona comience a sentirse mal. Las molestias gástricas son el primer síntoma de que algo ha fallado en la dieta. Según la cantidad de lactosa, el nivel de tolerancia y la salud de la flora intestinal, estos cólicos serán más o menos intensos.

En algunos casos, la persona se sentirá mal, puede sudar frío e incluso marearse. También es frecuente que note como el vientre hincha de manera más o menos rápida y no se sienta a gusto ni de pie ni sentada.

Diarreas

La mayoría de las personas con intolerancia a la lactosa acaban sufriendo diarreas, lo que suele suponer un alivio a los cólicos previos pero también una gran incomodidad, especialmente si esto se produce fuera de casa. Muchas veces, la diarrea se acompaña de muchos gases que hacen que la persona se sienta realmente mal.

No es recomendable cortar la diarrea porque se está produciendo la eliminación de la lactosa que se ha ingerido, solo si esta se prolonga demasiado o es muy fuerte puede frenarse tomando algún preparado de farmacia. Siempre es recomendable hablar con el médico antes de hacerlo.

Molestias gástricas durante varios días

El malestar y las molestias gástricas pueden durar varios días en las personas que son más sensibles, haciendo que tengan que tomar una dieta blanda y evitando ciertos alimentos porque pueden seguir sufriendo de ligeras diarreas. Lo normal es que al cabo de un par de días todo se estabilice.

Cuando la flora intestinal está fuerte, lo normal es que los síntomas no duren demasiado pero si estamos ante una flora ya deteriorada y dañada pueden prolongarse varios días.