El ajo continúa ganando puntos, y su fama de alimento con notables propiedades medicinales crece con las investigaciones, que le atribuyen nuevos beneficios para la salud.

Es anticoagulante, vasodilatador y depurador; mejora la circulación sanguínea, dilata los vasos y aumenta el flujo sanguíneo, a la vez que protege el corazón y las arterias; favorece el funcionamiento del sistema respiratorio, y tiene propiedades antibacterianas, antivirales y antimicóticas, entre otras cualidades.

Para los que sufren de artritis, combinando aceite de oliva y ajo en polvo se puede preparar un ungüento suave, que al frotarse sobre las áreas doloridas del cuerpo, produce un alivio notable en pocos minutos.

En un estudio reciente que fue desarrollado en la Universidad Nacional de Suiza, los médicos dieron a 400 pacientes que sufrían de artritis, cada mañana antes del desayuno, un preparado con una cucharadita de aceite de oliva y un cuarto de cucharadita de zumo de ajo. En sólo dos semanas el 81% de los pacientes reportó una significativa reducción de los dolores y un incremento en sus movimientos.

Para la circulación es aconsejable comer diariamente un poco de ajo crudo para mejorar el flujo sanguíneo. Tiene el mismo efecto que la aspirina, ya que evita la formación de coágulos.

Cuando el ajo triturado es frotado detrás de las orejas, es posible aliviar rápidamente el dolor causado por las neuralgias en el trigémino. En casos de migraña, aplicar alcohol de ajo en la frente, así como en la cara y en el área del cuello. El alcohol de ajo se puede preparar macerando, en alcohol puro, una cabeza de ajo completa, y se debe almacenar en un lugar oscuro.

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