Rico en hidratos de carbono y vitaminas del grupo B, el arroz es uno de los alimentos más sanos, ya que es una buena fuente de energía, ayuda a reducir el colesterol y permite controlar la hipertensión.

Recientes investigaciones llevadas a cabo en el Institute of Cancer Rechearch de Londres, aseguran que también previene el cáncer. Aunque en el año 1981 científicos japoneses patentaron tres productos anticancerosos derivados del salvado de arroz.

Al tratarse de una semilla, el arroz presenta una elevada concentración de inhibidores de proteasa, sustancias que tienden a bloquear los procesos cancerosos incipientes.

Un escrito en sánscrito de hace tres mil años lo recomienda, y estudios posteriores indican que el consumo frecuente de arroz se relaciona con un menor riesgo de padecer cáncer de colon, de mama y de próstata.

Como alimento puede cubrir casi todas las necesidades de nuestro organismo si se consume en forma integral, es decir, sin quitar su cáscara, que es muy rica en proteínas, vitaminas B y sustancias minerales.

Como medicamento se usa para tratar la diarrea; se consume el arroz cocido en agua y salteado con una pizca de aceite. El agua de arroz se usa en casos de fiebre, y los polvos de arroz se usan como maquillaje y para aliviar las irritaciones de la piel de los bebes.