pescadoGeneralmente, el pescado es uno de los alimentos menos querido por los niños, aunque si se mezclan con otros alimentos, de manera que se disimula su presencia, suelen comerlo sin ni siquiera darse cuenta.

 
Los estudios del Ministerio de Cultura, Pesca y Alimentación detectan un descenso del consumo de pescado en nuestra dieta, especialmente en la de los jóvenes.

 
El consumo de pescado es de algo más de 10g por persona al día, mientras que el consumo de carnes es de casi 180g por persona al día. Comparando estos dos grupos de alimentos, el pescado aporta menos grasa y de mejor calidad que el de las carnes, por lo que se recomienda incrementar su ingesta especialmente en los niños.

 
El pescado posee un elevado contenido en proteínas de fácil digestión y asimilación. Además, es fuente de vitamina B y en el caso del atún, también de vitaminas A y D. El atún es también fuente importante de calcio, hierro, flúor y rico en minerales esenciales como el fósforo, el potasio, el magnesio y el yodo.

 
Los ácidos grasos poli insaturados omega 6 y omega 3, desempeñan un papel crucial durante la infancia. La mayor parte del crecimiento del cerebro se completa a los cinco o seis años de edad, y la disponibilidad de estos ácidos es crucial en su desarrollo.

 
El consumo recomendado está entre cuatro y cinco raciones semanales en cantidades aproximadas a los cien gramos para los niños; y aunque no hay pronunciamiento oficial la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria aconseja un consumo de doscientos gramos.
Como hemos mencionado anteriormente, en otro artículo sobre la alimentación, se puede acceder a innumerable recetas por internet, con maneras totalmente innovadoras de presentar el pescado u otros alimentos pocos apreciados por nuestros niños.

 
En el caso del pescado, al tener una consistencia poco firme, se puede pisar con tenedor y mezclar con puré de verduras por ejemplo, esa comida es ideal para niños pequeños, pues, en un solo plato se encuentran a la vez una gran cantidad de vitaminas y nutrientes.
Bastará con un poco de imaginación o buenas fuentes en internet, para lograr que nuestros hijos ingieran una alimentación sana y equilibrada.