Los expertos empiezan a reconocer las ventajas de la complementación nutricional con Q10, tanto a nivel cosmético como de soporte para el buen funcionamiento de nuestro organismo.

También conocida por el nombre de ubiquinona, por la gran variedad de fuentes en la que se encuentra en el organismo, se halla de forma natural en la mayoría de los tejidos de animales y de plantas, que se muestra como un potentísimo antioxidante.

Localizado en la fracción grasa de los alimentos, se considera una molécula con funciones de vitamina, aunque no lo es puesto que puede ser sintetizada por el organismo, siendo el hígado, corazón, riñón y páncreas los órganos donde se encuentra el Q10 en mayor cantidad.

Los niveles de coenzima Q10 van disminuyendo con la edad, por lo que también se resienten las funciones biológicas en las que está involucrado, y aunque la alimentación contribuye a mantener los niveles adecuados de esta coenzima, no siempre lo hace en la cantidad suficiente, por lo que se recomienda complementar la dieta con Q10 en cuanto se alcanza la madurez.

Teniendo en cuenta que la Q10 es liposoluble, aquellos complementos que presentan la Q10 en forma seca, como por ejemplo, granulado o en comprimido, su absorción es muy baja. Por eso es importante destacar que los complementos de Q10 disueltos en aceite vegetal, aseguran una alta absorción.

Esta coenzima podría usarse cada vez más en las personas que presentan algún tipo de falta de energía y cansancio, o alteraciones en el corazón, siempre que se confirme la relación directa entre este tipo de problemas y la carencia de Q10.