mujeresSiempre que hablamos de moda o de belleza, nos viene a la cabeza a la típica modelo de turno, completamente perfecta, con unas medidas de infarto, una cabellera larga y el moreno más espectacular del momento; o el típico chico con un cuerpo de gimnasio bien esculturado, vistiendo la última colección de trajes de alta costura de alguna firma italiana. Pero no. Estos consejos sirven para una fiesta puntual, pero nunca para nuestro día a día. Y menos en verano.

 
Estos meses, la auténtica perfección consiste en la belleza natural. En ofrecer lo mejor de nosotros mismos sin necesidad de grandes artificios ni maquillajes ni pelos de peluquería excesiva. Para nada. Nada nos sienta mejor ni nos suma más puntos que dejarnos ver de manera sencilla, relajada, como si acabásemos de despertarnos, cual Pretty Woman.
Es tan sencillo como llevar el pelo al viento, simplemente secado con un secador o peinado con un difusor o una plancha. Fuera recogidos imposibles ni trenzas engominadas. Sólo un peine (incluso nuestra mano) y un par de mechones sueltos. Incluso en las coletas. Más vale una cola de caballo que un moño de fiesta de sábado por la noche.

 
El vestuario debe seguir la misma línea. Alejaos de lentejuelas, de los bordados y de los vestidos con múltiples capas, estampados demasiado combinados o pulseras rococó. Lo mejor es llevar una blusa de algún color básico: un beige, nude, gris, blanco o algún azul. Aceptamos los tonos actuales en flúor, rosas o salmones.

 
Así, basta con llevar unos short debajo o, si refresca un poco, un vaquero largo. Podemos escogerlo en cualquier tonalidad, porque aquí sí se admiten las osadías. El clásico azul va genial, pero actualmente podemos encontrar todo tipo de tintes para los pantalones, y todos nos irán muy bien con nuestro look sencillo pero genial.

 
Pero nunca tendremos un estilo realmente bueno si no lo completamos con unas buenas zapatillas. Dicen que hay que construir la casa por los cimientos y nosotros nos hemos de vestir por los pies. En verano tendemos a dar más paseos, porque el clima invita a ello y nos incita a dar una vuelta con los amigos, a caminar por la playa junto a nuestra pareja o a salir por la tarde a un simple café y terminar volviendo a casa después de unos gin-tonic.

 
Para ello, nada mejor que unas buenas zapatillas. Y más ahora, que todos los diseñadores se especializan cada vez más en el calzado y en el cuidado de nuestros pies, que al fin y al cabo son los que nos mantienen cada día tantas y tantas horas. Lo bueno es que, además, podemos encontrar todo tipo de zapatillas online en tiendas y webs especializadas, que además suelen ofrecer descuentos y promociones muy interesantes. Nada mejor que empezar las vacaciones estivales con un caprichito. A todos nos encanta.