Eye_disease_simulation,_glaucomaEstadísticamente está demostrado que es en la infancia y en la tercera edad cuando más se requieren los servicios de un oftalmólogo, mientras que en la edad adulta es cuando se reducen más las visitas al oculista. Por ello, cuando se está en la madurez, entre los 40 y los 50 años, es cuando hay que empezar a vigilar los primeros síntomas que pueden aparecer y que indiquen un progresivo deterioro de la vista.

La vista cansada comienza a aparecer entre los 40 y los 45 años, y alrededor de los 50 años prácticamente casi todos necesitan gafas para poder ver de cerca. La vista cansada es algo que afecta a toda la población con la edad suficiente. Por otra parte en la madurez también aumentan los casos de ojo seco, y empiezan a manifestarse los primeros casos de glaucoma, por lo que es recomendable empezar a hacer mediciones de la tensión en estas edades, sobre todo si hay antecedentes familiares en este sentido. Si se es diabético hay que tener también un mayor control de las revisiones, y también hay que controlar la retina, para prevenir un posible desprendimiento.

Asimismo son frecuentes en estas edades las inflamaciones del nervio óptico, y comienzan a detectarse problemas de riego en personas que tienen algunos factores de riesgo, como ser fumadores habituales, sufrir de hipertensión arterial, tener el colesterol alto, sufrir de diabetes, etcétera.

Prevenir cuanto antes y contar con un diagnóstico eficaz son dos factores imprescindibles para no empeorar los síntomas y agravar la situación del paciente. Por ello a través de Internet puede concertarse una cita con alguno de los mejores especialistas de Oftalmología de Barcelona, para tener la garantía de que la atención recibida va a ser de la mayor calidad. En todas las etapas de la vida hay que cuidar la visión y no confiarnos, ya que podríamos estar ante los primeros síntomas de un problema que se podría agravar de no tratarse a tiempo.